lunes, 4 de febrero de 2013

MAS QUE VENCEDORES

“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.” Romanos 8:37

¿Quién de nosotros quisiera conocer el secreto para triunfar en la vida? Pues bien, esto no es algo inalcanzable para el hijo de Dios. El apóstol Pablo afirma que podemos ser victoriosos porque lo tenemos a Él, el poder más grande que existe, el que creó los cielos y la tierra, el que tiene todo bajo control. Esta fue una enseñanza esencial en la vida de este gran hombre, quien se vio sometido permanentemente a muchas pruebas y dificultades, en medio de las cuales aprendió a confiar plenamente en el Señor, a disfrutar del regalo de su amor y a no dudar, de su cuidado y protección. Él descubrió fruto de una vida de oración y comunión con Dios, que cuando más débil era, cuánto más vulnerable estaba, cuánto más peligrosas eran las circunstancias que lo rodeaban, su Padre celestial, más cerca estaba de él, transformando su debilidad en fortaleza y haciéndolo todo un vencedor.

Esta fue la enseñanza que Jesús transmitió a sus discípulos, luego de que les faltara la fe en medio de la prueba. Desconfiaron de su amor, de su cuidado y protección. Pero la razón de esto, era que no habían definido realmente en sus corazones, quién era Jesús. Tal vez lo consideraban un gran maestro, pero no el Hijo de Dios, y por eso, cuando la tormenta arreció y la barca comenzó a anegarse, temieron por su vida y reclamaron al Señor: “Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?”

Tengamos presente que las pruebas son herramientas usadas por Dios para fortalecer nuestro carácter, cuando ya de antemano, hemos cultivado una profunda relación con Él, que nos permite conocerlo y mantenernos firmes confiados en su amor hasta ver la respuesta sobrenatural que Él siempre nos dará. Dios nunca llega un minuto adelantado ni un minuto retrasado; Él siempre llega a tiempo. Tampoco es indiferente, pues siempre está esperando que recurramos a Él para ayudarnos, fortalecernos y consolarnos, para que comprendamos que nada puede separados de sus manos, pues aunque lleguen vientos recios o malas noticias, por encima de todo está su amor incondicional que nos llevará a experimentar la victoria. Hoy hagamos una lista de aquellas cosas que creemos que nos impiden ser victoriosos: falta de dinero, mala relación con la familia, desempleo, enfermedad. Tomemos la decisión de no derrotarnos y creamos que “somos más que vencedores”, sabiendo que su amor nunca nos faltará.

Nuestra necesidad es buscarle, saber que en nuestras propias fuerzas no podremos, porque como seres humanos estamos llenos de debilidades que nos impiden vivir en victoria y nos condenan al fracaso.

“Padre Dios gracias, nos has dado el triunfo de poder levantarnos a estar contigo, Papito Dios te necesitamos. Te pedimos perdón pues no nos esforzamos por conocerte más, para que nuestra fe se aumente y no falte en los momentos de prueba o dificultad. Danos el poder de tu Espíritu para tomar la decisión de orar cada día y dedicar tiempo a estudiar tu Palabra, y así nos reveles Tu carácter santo y fiel. Dios danos el poder de vencer todas nuestras amarguras, temores, enfermedades y miedos, Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo nuestro ser Su Santo Nombre. Es Él el que nos sana y nos envía todos sus planes que son perfectos, nos desarmamos delante de Ti, pidiéndote que renueves nuestras mentes y pensamientos, permítenos soltar toda carga delante de Ti, Te pedimos perdón hemos pecado y desconfiado de ti, Espíritu de Dios ven y comunícanos la verdad y través tuyo permítenos tener sanidad y que tu gracia abrigue nuestro ser, Te damos todo nuestro amor por ser tan grande sublime y eterno, nos sentimos aceptos en Ti, gracias por poder reconciliarnos contigo, bendito sea Tu nombre, Derrama Tu santo poder en nuestras familias, esposa (o), hijas (os), amigos y conocidos. Te amamos. Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para recrearme en su templo. Papito Dios Alivia mi alma necesitada de Ti.” Amén”



No hay comentarios:

Publicar un comentario